
EE. UU. - Los republicanos conservadores fueron los ganadores principales en el acuerdo presupuestario que obligó a los demócratas a aceptar varios recortes al gasto, a los que se oponían firmemente. Alentados por sus victorias en los comicios del 2010, los conservadores en materia fiscal han transformado el debate en Washington. Ahora la pregunta no es ya si se recortará el gasto, sino en cuánto. Rara vez se menciona la idea de mayores impuestos para reducir el déficit. Su éxito es todavía más notable si se toma en cuenta que los demócratas controlan tanto el Senado como la Casa Blanca. Pero hay por delante decisiones más difíciles, y no está claro si los legisladores...